lunes, 26 de noviembre de 2012

Monir Islam

           Monir Islam, es un conocido grabador nacido en Islampur (Bangladesh) en 1943, que recibió el Premio Nacional de Grabado en 1997. Este importante premio es un reconocimiento a una gran carrera artística dentro del mundo del grabado; cuenta con un gran número de grabados de calidad, en los que se puede apreciar el dominio de las diferentes técnicas de grabado y estampación.


Monir Islam. 1995

Fue una suerte que la facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, más concretamente algunos miembros de la sección de grabado del Departamento de Dibujo, lograsen concertar una cita con tan importante grabador, hace ya cuatro años, ofreciendo a sus alumnos la posibilidad de conocer en persona a Monir, cuyos trabajos expuestos en clase y sus comentarios acerca de sus métodos y teorías, nos han ayudaron, a entender mejor el grabado, desde la perspectiva propia del grabado y no desde una visión que más tenía que ver con una simple variación de las artes plásticas; el grabado es un arte, unas técnicas, un método y un mundo por si mismo. 

Nos contó que por lo general, hace tiradas de 75 estampas, un número considerable, teniendo en cuenta que, o hace planchas muy pequeñas con un gran número de colores, cosa la cual considero difícil, no sólo de hacer sino también de entintar, limpiar y estampar, o por el contrario, planchas de un tamaño muy grande, que supone limpiarlas, una tarea algo tediosa. Sea de una forma u otra, los trabajos tenían correspondencia entre ellos, dejando siempre ver un toque del artista en determinados rasgos o características que los hacían únicos a cada uno, pero similares en lo que se refiere a la mano que los creó y de gran expresividad plástica e inconfundible riqueza lumínica, con sensacionales efectos de luces y sombras.

En el tiempo que estuvo con nosotros, nos mostró un gran número de trabajos, todos ellos llenos de sensibilidad, sutileza, delicadeza… tanto en el color, como en las formas o la composición, y no por ello faltos de fuerza, expresividad e incluso, agresividad.

Generalmente, los trabajos más pequeñitos, solían ser de una o dos o planchas. Los trabajos de una plancha, contaban con un gran número de elementos organizados armónicamente sobre el soporte y perfectamente equilibrados en lo que al color se refiere. A mi se me hacía imposible creer que en una sola plancha fuese capaz de meter hasta diez colores o tal vez más, pero terminó revelando su secreto de entintar con el filtro de un cigarrillo; es comprensible entonces que pudiese lograr esa minuciosidad en el trabajo, siendo aun con todo, algo muy complicado.

Monir Islam

Los trabajos de dos planchas generalmente eran algo más grandes, y con una gran mezcla de colores por superposición; destacaría de ellos los efectos que conseguía por medio de diferentes métodos, para conseguir que las aguadas que lograba por técnicas tradicionales u otras técnicas inventadas por él mismo, pareciesen desde lejos (una distancia suficiente para no apreciar las entallas) una acuarela. Este efecto se veía acentuado por el uso del blanco, al igual que sucede en la acuarela, utilizado como un color más dentro de la composición, no como el tono del papel que generalmente usamos queda como un tono privado de cualquier expresión. De estas características también poseía trabajos de tres planchas, aunque estos generalmente solían ser de un tamaño considerable, tal vez nos mostró trabajos de 80 cm. por dimensión mayor, llegando incluso a enseñarnos obras de 5 planchas. En estos trabajos el uso y la mezcla de técnicas diferentes era excepcional, tanto técnicas directas como indirectas, distintos barnices, distintas maneras de limpiar las planchas; me llamó la atención un práctica común en sus obras que consistía en realizar agujeros físicos sobre las planchas que se estampaban mostrando el papel o el color de la plancha subyacente y dotando a la vez a la obra de zonas de relieve (gofrado).

Monir Islam "For She"
1998. Grabado al aguafuerte

A parte de sus trabajos, también nos habló un poco de los materiales que generalmente usa. Comenzó diciendo que el comenzó su carrera artística en Bangladesh, su país de origen, donde todo se aprovecha debido a la escasez de recursos económicos; así el aprendió a utilizar sus planchas, que generalmente no eran de muy buena calidad, al máximo sacando de ellas el mayor partido posible. Actualmente utiliza muy buenas planchas, en lo que se refiere a que aguanten gran número de tiradas, usando para ello planchas aceradas y habló de otro tipo de planchas que no actúan sobre el color a la hora de estampar. Afirmó también que no siempre es tan importante la plancha como lo es el papel en el que se estampe, el cual variará en grosor dependiendo de la cantidad de relieve que posea el grabado.

Hizo también una serie de comentarios acerca de las nuevas tecnologías y más específicamente acerca del ordenador, diciendo que le resultaba una herramienta de trabajo muy útil, ya que ayuda a la hora de pensar y llevar a cabo una obra, aunque posteriormente, solo ejecute la obra con sus técnicas tradicionales, nuevas o inventadas, pero llevadas a cabo únicamente con las manos.

Monir Islam. 1977

Como conclusión a esta satisfactoria experiencia de haber podido escuchar a un gran grabador, y que él mismo nos mostró su obra y nos habló de sus técnicas y métodos, puedo decir que Monir Islam, es un claro ejemplo de creatividad, y de transformación de cualquier cosa en obra de arte relacionada en este caso con el grabado. Es un claro ejemplo de experimentación dentro del campo: un aguafuerte es un aguafuerte, pero se le puede dar muchas vueltas, dependiendo del objeto que utilicemos para grabar, y una plancha grabada con resina, no dejara de ser eso, pero los efectos que saquemos de esa resina con nuestra imaginación, nos podrán dar nuevos resultados que solo conoceremos al estampar la obra; sólo se trata de probar y experimentar sin miedo y (en palabras de Monir) únicamente pueden pasar dos cosas: que salga mágicamente algo realmente bello producto de nuestra imaginación a la hora de afrontar una técnica o algo realmente patético, pero ese algo patético, siempre tendrá opción a mejorar y a base de trabajo y nuevas experimentaciones terminará al fin por ser igualmente algo bello e interesante. De la misma forma que se experimenta a la hora de grabar se experimenta a la hora de limpiar, no es necesario limpiar con tarlatana, entintar con rasqueta o muñequilla, pues las opciones son muchas, y muy variadas, tanto como nuestra imaginación nos permita; Monir Islam lo refleja en su obra.

2 comentarios:

  1. Tengo un aguafuerte de monir islam con certificado de autenticidad de 1980 Madrid.Quisiera saber si es autentico?No encuentro imagenes de esta obra en internet.Según el documento se titula HARMONY.
    Alguien me podría decir como averiguarlo?
    Gracias

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    1. Hola Ronan: mandame la imagen y te digo si es de Monirul Islam "Monir".Ahor ha vuelto a Bangladesh.

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